¿En qué está el plan de la Fórmula 1 en Barranquilla?

Esta semana se dio un momento que no es normal en Colombia: el CEO del campeonato del mundo de Fórmula 1, Stefano Domenicali, estuvo presente en la capital del departamento del Atlántico, acompañado por el alcalde de la ciudad Jaime Pumarejo, como parte del ambicioso plan de la ciudad por acoger, en el corto plazo, un Gran Premio de la máxima categoría del automovilismo, que por ahora se conoce como “Gran Premio del Caribe”.

¿Cómo se puede interpretar esta visita? La explicación más sencilla sería la de decir que Domenicali vino a conocer en el terreno una ciudad que nuestra interés en el campeonato, al igual que en el oasado lo hicieron Hanoi (Vietnam) o Valencia (España), por mencionar dos ejemplos recientes.

Y es que -contrario a lo que expresan algunos periodistas ‘especialistas’, que en realidad hablan más desde su conveniencia comercial que desde la objetividad- esto no es una señal de un acuerdo logrado, o un contrato sobre la mesa. Nada más lejos de la realidad, así el clickbait les favorezca en sus noticias.

Pero aquí es donde el alcalde Pumarejo ha obrado de buena forma, aclarando preguntas importante y, sobretodo, haciendo un llamado a la calma sobre un evento que genera grandes expectativas pero también conlleva una enorme responsabilidad fiscal, más en un país con una devaluación importante y al borde de lo que muchos consideran una recesión.

“No sabemos si va a haber contrato. Lo importante es que pasemos todos los filtros, y la cosa siga por buen camino. Pero el hecho de que, después de casi un año de trabajo, todavía sigan aquí invirtiendo tiempo, esfuerzo y dinero, es una muy buena señal” comentó Pumarejo.

¿Señal positiva? No hay duda de ello. Pero este paso es uno más de una larga lista de retos que quedan por delante: la confirmación del layout del circuito, los costos de inversión para el montaje y desmontaje de un trazado temporal -gasto que será anual, contrario al de un Autódromo permanente-, infraestructura de transporte, aeroportuaria, hotelera, de salud, exenciones de impuestos, sostenibilidad ambiental -esto alineado con los objetivos de Carbono Neutro para 2030 de la categoría-, entre muchos otros desafíos.

Esto es alentador para diferentes sectores, desde el propio turismo que ve en ello una posibilidad nueva de generar empleos e ingresos a la región, hasta para los mismos pilotos colombianos que ven con buenos ojos la idea de que se pueda hacer, tal y como se lo confirmaron directamente a ColMotorFans Jerónimo Berrío, Sebastián Montoya y Nicolás Baptiste en una reciente visita a Bogotá.

¿Se puede caer el Gran Premio del Caribe en Barranquilla?

Otra respuesta corta: sí. Este tipo de eventos llevan una gran cantidad de responsabilidades que van más allá de poner una pista y vender boletos. Por lo general se requiere un apoyo y trabajo mancomunado entre la empresa privada y el Estado, y compromisos de presupuesto que pueden ir más allá del mandato actual de un alcalde, gobernador o presidente.

Casos así se han visto: el Gran Premio de Valencia (España) en 2007 estuvo a punto de caerse antes de ser una realidad, pues en medio de las negociaciones llegaron las elecciones en la Generalitat, y allí básicamente se armaron una campaña política con “o gana Francisco Camps, o no hay Fórmula 1”. Por supuesto, Camps ganó la elección, y a los pocos días, Bernie Ecclestone firmó el contrato. ¿Cuán conveniente es una campaña política de este estilo en Colombia? Antecedentes tenemos en nuestra propia tierra sobre este tipo de estrategias.

Y aun así, teniendo el apoyo gubernamental, esa carrera duró solamente cinco temporadas en el calendario y acumuló deudas por más de $250 millones de Euros, que tuvieron que ser pagados por el gobierno local aún cuando se había prometido que no costaría un centavo a los habitantes de Valencia.

Un llamado a la responsabilidad

Contrario a lo que algunas ‘vacas sagradas’ del periodismo del motor en Colombia mencionan respecto a que desde este espacio se habla con pesimismo de la idea, aquí lo que se busca es que haya responsabilidad en las decisiones. Y alienta mucho saber que desde la alcaldía de Pumarejo, al menos en este momento, se habla con sensatez del tema.

Antecedentes hay, la Fórmula 1 tiene ese lado oscuro que no quieren que se dé a conocer, y la invitación que hacemos desde este espacio humilde, es a que esos momentos penosos sean tenidos en cuenta como referencia de lo que no se debe hacer.

No hay duda que la pujanza de los colombianos permite lograr cosas grandes, ya lo dijo alguna vez Juan Pablo Montoya: “no sé cómo en Colombia salen tan buenos pilotos con la poca infraestructura que hay”. Aquí se le saca oro a las piedras. Pero una responsabilidad tan grande como un Gran Premio de la Fórmula 1 rápidamente se puede convertir en un ‘elefante blanco’, otro más de los que tenemos en el país.

Si los números dan, bienvenida la F1 a nuestro país, una fecha que será imborrable para nuestra historia; pero sí no, responsabilidad y sentido común, por favor.

Este artículo de opinión refleja el punto de vista de su autor, y no necesariamente el de ColMotorFans.

Andres Gutierrez
Andres Gutierrez
Soy un ingeniero apasionado por el automovilismo desde los 5 años. Desde 2009 he escrito sobre motorsport en diversos portales de Argentina, España y Colombia, además de trabajar con pilotos colombianos y eventos de alto nivel en comunicaciones y prensa. Graduado de la Escuela Colombiana de Karts Rotax Senior Max.

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